jueves, 22 de marzo de 2007

El ingrediente perdido del cristianismo

“salva, oh Jehová, por que se acabaron los piadosos; por que han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombre” salmos 12:1

Esta es la continuación de la carta titulada “el pueblo sin profecía”, los tiempos en los cuales nos ha tocado vivir son cada día de mal en peor, la falta de carácter al enfrentar los problemas dentro de la iglesia y la “ausencia” del amor son situaciones que a los jóvenes nos puede causar desanimo o como lo citaba en la carta pasada, llegara a enfriarte y caer en una rutina.
La intención de esta carta es recordar el camino que el apóstol pablo nos expuso como el camino “mas perfecto” el camino del amor, debemos recordar la solemne advertencia de que en estos tiempos “Y por haberse multiplicado la maldad el amor de muchos se enfriara”. Que Dios nos ayude a cada uno en lo personal y Él de gracia en esta carta, que se haga su voluntad así como en el cielo de igual manera aquí en la tierra.

“y si tuviese profecía, y si entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy” 1 corintios 13.:2

Actualmente vemos con tristeza como muchos de nuestros jóvenes aspiran a ser lideres, o luchan por tener un puesto en alguna congregación, pero que triste es ver que con demasiada frecuencia se ponen las vestiduras de gobernantes y no el delantal de siervos.
En muchas ocasiones, Jesús insistió en que aquellos que desean hacer su voluntad, deben ser humildes y no aspirar a posiciones de elevada reputación, para ser vistos por el hombre. Él nos llama a servirnos unos a otros sacrificialmente, a perdonar a aquellos que nos ofenden, a tratarnos unos a otros como hermanos y hermanas de la familia de Dios. En resumidas cuentas la palabra es: amor
El amor al que nos referimos es el amor que Cristo nos demostró en la cruz. Para expresar este maravilloso amor, los primeros cristianos eligieron el sustantivo griego ágape, el amor que se entrega voluntariamente y se ofrece sin tomar en cuenta el valor o los meritos de la persona que lo recibe. Durante las ultimas horas de vida que paso en la tierra, nuestro señor dio a sus discípulos un nuevo mandamiento: “… como yo os he amado, que os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos” (Juan 13:34-35).
¡El amor ágape que viene de Dios es esencial para la vida cristiana. En 1 corintios 13:1-3, Pablo dice concretamente que aunque tuviéramos todo el conocimiento bíblico del mundo y fuéramos los cristianos mas grandes, o los misioneros mas exitosos de la tierra, si carecemos de amor no somos nada. Estamos perdiendo el tiempo. Por tanto, cualquier cristiano que no este actuando de acuerdo con el amor ágape, esta desperdiciando su vida terrenal y perdiendo el premio eterno que podría recibir.
Este es un llamado a una entrega desinteresada por amor a Aquel que lo dio todo por amor de nosotros, es aprender a escuchar la voz de Dios, vivimos tiempos difíciles, sin embargo, fiel es Él que prometió y Él que comenzó la buena obra la va a perfeccionar. En 2 corintios 12:15 escribe: “y yo con el mayor placer gastare lo mió, y aun yo mismo me gastare el todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos mas, sea amado menos”. Este es el cristianismo en acción. Muchachos estamos pasando por momentos difíciles en toda la congregación a nivel nacional, pero no olvidemos a Aquel que lo dio todo por nosotros y que sin importar el precio a confiado en nosotros, que nuestra fe no falte en los momentos difíciles y recuerda que alejado de Dios nada podremos hacer, si Dios te ha mostrado algún proyecto o una visión sobre algo que quiere de ti, no temas, aprende a escuchar su voz, a verlo a Él y a confiar en su amor, pues el dará el crecimiento a su tiempo. Saludos a todos y que Dios os bendiga. Carlos D.

Pensamientos para meditar

“ Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros, como yo os he amado” Juan 15:12
“Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor” 1 Corintios 13:13
“Todas vuestras cosas sean hechas con amor” 1 Corintios 16:14
“ Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor” 1 Pedro 4:8ª
“En esto hemos conocido el amor, que el puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos” 1 Juan 3:16

1 comentario:

Abraham dijo...

Gracias por compartir lo que Dios ha compartido contigo, y animarnos con el ánimo que estás teniendo. Sabemos que no estamos solos. Justo en estas épocas de pascua, Jesús enseñaba de forma práctica lo que es el amor... lavando los pies de sus discípulos, discípulos de entre los cuales había un traidor, de entre los cuales había uno que le negaría, de entre los cuales fue abandonado en los momentos más difíciles. Lavaba pies sucios, callosos, olorosos, trabajo que solamente era de los esclavos, pero si Él, siendo el Maestro hizo eso, ¿¿¿cuánto más nosotros que nos llamamos sus siervos???